Cumplimos la edad de oro.

corte de inauguración

En nuestro 50 aniversario, celebramos la edad de oro de Alpine Bank y honramos el gran corazón visionario de Bob Young, su fundador.

En 1973, Bob fundó Alpine Bank con los valores fundacionales de independencia, integridad, compasión, lealtad y comunidad, valores que siguen guiando nuestro presente.

Alpine Bank es reconocido como ciudadano corporativo de Colorado, un banco orgulloso de retribuir a las comunidades que le dieron éxito.

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Juntos haremos brillar a las comunidades de Colorado.

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LA HUMILDAD Y GENEROSIDAD DEL CHAIRMAN DE ALPINE

Bob YoungA sus 50 años, Alpine Bank se ha convertido en una institución financiera con un superávit de $6 mil millones. El efecto dominó del buen trabajo del banco, junto con la guía de su fundador y chairman, Bog Young, tienen un gran horizonte. La filosofía de Bob ha tenido un impacto positivo, no solo en cada cliente de Alpine Bank, sino también en los miles de empleados bancarios, compañías y comunidades que se benefician de un banco local que se preocupa por su gente.

"Creo que es imposible para un funcionario bancario apartar en dónde terminan los intereses del negocio de en dónde comienzan los de la sociedad", comenta Bob. "Un buen banquero es quien comparte los mismos valores. No se trata de ver quién hace más dinero. Un buen banco es aquel que puede financiar a la comunidad en su totalidad de la manera más positiva posible".


EL TIEMPO Y LAS RELACIONES

Durante su adolescencia en Kansas, Bob generó una amistad muy prometedora con Bill Vollbracht. Años después, ambos se mudaron a Colorado y juntos lograron un importante éxito laboral.

En 1961, Bob ya era un padre y se graduaba de licenciado en Administración de Empresas de la Wichita State University. La graduación fue un sábado y al lunes siguiente Bob comenzó a trabajar en la FDIC de la ciudad de Kansas, lo cual lo sumergió por completo en la parte legal o normativa de las operaciones bancarias.

Luego de un par de años, se pasó a la parte minorista de los bancos al aceptar un trabajo en un banco nuevo de Wichita. Un día, desde el banco, lo enviaron a una clase en Boulder y allí comenzó su vida en Colorado. En ese momento, se enteró de que un banco de Denver recién inaugurado andaba en la búsqueda de talentos. Así que se postuló.

"Y acepté ese trabajo", comenta. "Fue una oportunidad increíble. Ahora se llama FirstBank".

En ese momento Bob tenía 26 años y se convirtió en executive vice president, por lo cual lo enviaron a un pequeño banco nuevo en Vail. "En aquellos tiempos, Vail era un lugar hermoso en donde estar y allí comencé mi camino para abrir mi propio banco", asegura Bob. "A través de esa experiencia me di cuenta de que si podía hacerlo para otros también podría hacerlo para mí".

EL PRIMER ALPINE BANK

Bob no abrió su primer banco completamente solo. Su viejo amigo, Bill Vollbracht, había fundado Land Title, en Denver en 1967.

"Le propuse a Bill que buscáramos la manera de abrir un banco juntos", afirma Bob, quien comenzó a buscar pueblos de las montañas de Colorado donde pudieran abrir un banco nuevo. Así fue que eligió Carbondale.

"Bill y yo teníamos $80,000 entre los dos", cuenta Bob. "FirstBank nos prestó unos $170,000 y $90,000 para construir el edificio. Ya nos conocían y confiaban mucho en nosotros".

En el verano de 1972, Bob y Bill le mostraron a un contratista una foto de una pequeña sucursal de Bank of America como inspiración de su diseño. Seis meses después, el banco, que primero se llamó Roaring Fork Bank, ya estaba listo y por menos de cien mil dólares.

¿Qué pensaría el Bob de 1973 del Bob de 2023?

"Mi visión para los primeros 50 años llegó año a año", nos comparte Bob con una carcajada. "Pensé que el banco de Carbondale algún día llegaría a los $10 millones totales en activos. En ese momento, no veía mucho más que el próximo banco".

LA CURVA DE CRECIMIENTO

Para darles voz a los bancos independientes de Colorado, en 1973 Bob colaboró en los inicios de Independent Bankers of Colorado.

"En ese momento era importante tener un grupo que pudiera luchar contra los grandes bancos de Colorado. Valorábamos mucho la independencia y queríamos seguir de esa manera", asegura Bob.

En el verano de 1974 comenzó a surgir una sucesión de bancos de Alpine Bank en las comunidades de Roaring Fork Valley. Primero nació Bank of Snowmass en Snowmass Village. Dos años después llegó Bank of Basalt, seguido por Valley Bank and Trust en Glenwood Springs durante 1980. Se abrieron las sucursales en Eagle y West Glenwood. En 1989, Alpine Bank recibió el acta constitutiva de un banco en Aspen y llegó a los $100 millones en activos entre sus diez bancos.

A medida que se fueron expandiendo más bancos de Alpine Bank fuera de Roaring Fork Valley y con la sanción de un proyecto de ley estatal que permitió la banca de sucursales, los bancos pasaron a llamarse Alpine Bank.

A lo largo del camino, la clave siempre fue estar involucrados en la industria bancaria de Colorado. En la década del 70, la comisión de la Colorado Bankers Association, conformada en su totalidad por representantes de grandes bancos, eligió a Bob como presidente. Asimismo, en 1988, el gobernador Roy Romer (D) designó a Bob en la junta de bancos del estado, donde brindó servicios durante más de 20 años.

LOS EMPLEADOS SE CONVIERTEN EN LOS DUEÑOS

Con la expansión de Alpine Bank, Bob defendió el rol fundamental de los empleados.

"Hemos crecido gracias a la gente, los contratamos cuando eran jóvenes y recién egresados", comenta Bob. "También a algunos empleados se los contrataba para tareas de oficina y luego íbamos descubriendo sus capacidades, así que fuimos creciendo juntos".

En 1983 nuestros empleados recibieron un beneficio muy importante. Kris Gardner, bank executive, siempre recuerda cuando Bob entró corriendo a su oficina a contarle sobre un plan de propiedad de acciones de los empleados (ESOP, por sus siglas en inglés).

"Supe que sería algo muy bueno que nuestros empleados se convirtieran en los dueños del banco", asegura Bob.

Kris recuerda a Bob contándoselo con toda su emoción: ¡Vamos a hacerlo realidad! "En ese momento no entendía muy bien el plan", confiesa Kris. "Pero ahora sé muy bien de qué se trata".

Básicamente, a través del ESOP de Alpine Bank, sus empleados, con una propiedad del 18%, son uno de los principales dueños del banco. Esto también permitió que algunos empleados, que han estado con el banco desde sus comienzos, tengan retiros millonarios. Transcurridos los seis años con el banco, el empleado pasa a tener sus acciones de copropiedad.

Y la preocupación de Bob por sus empleados trascendió a su propio banco, tal como se evidenció en 1995-96, cuando el paro de 21 días dictado por el gobierno dejó sin paga a los empleados federales. Alpine Bank les dio préstamos sin interés a los empleados federales, sin importar si eran o no clientes del banco.

PREMIACIONES

"El banco ha recibido tantos premios en los últimos 25 años que me cuesta recordarlos a todos, pero es uno mejor que el otro", cuenta Bob. Los premios incluyen reconocimientos como mejor empleador, líder filantrópico, mejor compromiso con la sostenibilidad y mejor proveedor de servicios financieros en diversas categorías.

Si bien Bob ha recibido reconocimientos muy importantes, hay algunos que le llegaron al corazón. Uno de ellos es el Athena Award, que fue presentado por la Glenwood Springs Chamber Resort Association y Bob lo recibió en 2006. El premio es un reconocimiento a la excelencia profesional, a quienes mejoran la calidad de vida de los integrantes de sus comunidades y brindan asistencia, en especial a mujeres, para poder desarrollar su máximo potencial. Solo el 5% de quienes reciben el Athena son hombres. "Fue muy especial para mi recibir un premio que está destinado especialmente a las mujeres", asegura Bob.

En la actualidad, Margo y Lindsay, hija y nieta de Bob, tienen puestos de liderazgo en el banco. (Muy familiero, Bob tiene cuatro hijos e hijas y siete nietos y nietas). Y jamás dudó en designar a Kris Gardner como presidenta del banco en la sucursal de West Glenwood. En ese momento, Kris era una de las pocas mujeres en la industria de los ejecutivos bancarios.

Bob también ingresó al Salón de la Fama de Colorado en 2011, luego de su amigo entrañable y socio Bill Vollbracht, quien ingresó en 2008. "Lo valoro porque es un reconocimiento que recibimos unos pocos", asegura Bob.

VISIÓN Y FUTURO

Como siempre, Bob responsabiliza a los empleados de Alpine Bank por los éxitos actuales del banco. ¿Cuáles son sus perspectivas a futuro?

"Para los próximos 50 años, creo que tenemos muchas personas con muchísima preparación para la gestión en todos los niveles", afirma Bob Denver, agradecido por el crecimiento en Denver, Boulder, Fort Collins y Colorado Springs. "Somos independientes y queremos seguir así, no estamos a la venta. Esto nos destaca de la competencia. Con nuestro crecimiento crecen también nuestros empleados, sin ellos nada de esto funcionaría. Seríamos como Chase, Bank of America y Wells Fargo".

FILOSOFÍA, FILANTROPÍA Y VALORES

Bob cree que Alpine Bank no podría hacer todo lo que hace si sus comunidades no son exitosas. "Son lo más importante para nosotros", explica Bob. "Hemos elegido devolverles todo a nuestras comunidades porque somos lo que somos gracias a ellas".

Recuerda el día que abrió el primer banco y cortó la cinta inaugural, llena de monedas de plata, 50 en total, y las donó a una organización sin fines de lucro de Carbondale. Bob agrega que ahora, Alpine Bank tiene muchas oportunidades como esta en todos los niveles. "Nuestras donaciones son muy superiores, ahora quizás llegan a $50,000 o $500,000", comenta. "Lo que importa no es tanto cuánto sino que es una cantidad que podemos afrontar para ayudar a las oraganizaciones sin fines de lucro y a las comunidades donde brindamos servicio".

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